Deuda de China, un riesgo para la
economía global.


China.-

La principal preocupación para la economía china y en parte para el crecimiento global es el rápido aumento de los niveles de deuda del país asiático.
El mercado de deuda corporativa en China ha superado en los últimos años más del 170 por ciento de su PIB, y en conjunto con la deuda pública ronda el 269 por ciento, según un cálculo de Bloomberg Economics.

El índice de deuda total de China, el CHBGDTOP, ha aumentado un 59.61 por ciento entre 2009 y 2016 (último dato disponible). De una lista de 22 países de mercados emergentes, la deuda del gigante asiático triplica la brasileña, en el mejor de los casos. En el peor de los casos, es 157 veces mayor a la de Emiratos Árabes Unidos. Si se compara con mercado desarrollados, solamente la deuda de Japón y Estados Unidos supera a la de China.

El gigante asiático es una economía donde la mayoría de las empresas son propiedad del Estado, pero también son las principales impulsoras del crecimiento, generadoras de divisas y empleo, comentó Rusell Duke, CEO de National Standard Finance, en entrevista. “Nadie quiere ver a China colapsar económicamente o entrar en una recesión. Las economías de mercado emergentes que dependen en gran medida de los bienes, las exportaciones y las importaciones de China, pero lo que es más importante, de la inversión, sentirían un fuerte impacto, si la economía del país asiático enfrentara dificultades”, destacó Duke.

Los municipios y provincias también tienen niveles excesivos de deuda, debido a que fueron los principales impulsores de la infraestructura local y la construcción de nuevas ciudades. Los últimos datos del PIB, que revelan un crecimiento de 6.9 por ciento, y el nivel de endeudamiento actual de la segunda economía más grande del mundo han enfatizado la necesidad de ajustar su deuda, ante posibles eventos que pudieran traer fragilidad financiera y representar grandes desafíos para el crecimiento mundial. UBS, hace algunos días estimó que la economía China atravesaría dificultades por una ralentización en la construcción de propiedades producto de condiciones crediticias más estrictas.

Para los más optimistas, la historia del crecimiento de los mercados desarrollados todavía tiene potencial, pero cualquier problema inesperado en China sería un revés, mencionó Owi Ruivivar, director gerente de Deuda de Mercados Emergentes de Goldman Sachs Asset Management. “Es difícil ver a China pasando por una situación difícil y que el crecimiento en los mercados emergentes y global vaya bien”, dijo Ruivivar a Bloomberg.

La combinación de cautela y optimismo son dos premisas que estarán latentes en el primer semestre del año y las municiones para enfrentar una desaceleración mundial son más limitadas que hace 10 años, señaló Maurice Obstfeld, asesor económico del FMI.

¿REFINANCIAR O DEFAULT?

Duke agregó que gran parte de la deuda que tiene China está próxima a pagarse, lo que deja a muchas empresas chinas y gobiernos locales buscando nueva deuda para refinanciar sus obligaciones financieras. Fuentes de Bloomberg señalan que, con el aumento en 10.8 por ciento de las exportaciones chinas en 2017, la reducción en el crecimiento del crédito y la desaceleración de la oferta monetaria, a un mínimo histórico de 8.2 por ciento, se enfatiza que el país está dispuesto a tomar las medidas necesarias para reducir los riesgos al sector financiero al que están expuestos internamente. Hasta ahora, el presidente Xi Jinping ha logrado equilibrar la situación, reduciendo el endeudamiento excesivo en el sistema financiero, sin descarrilar el crecimiento y la economía tuvo su primera aceleración desde 2010.

Datos tomados de:
www.elfinanciero.com.mx.


REGRESAR A NOTICIAS